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Entradas

Un proyecto en cola "escritos por encargo" (en busca de tiempo y nombre)

Uno de los proyectos que tengo ahí, en mente, muy pensado y menos meditado es el de escritos por encargo. En principio discursos, profesionales, de despedida, de agradecimiento, de pedida, de boda, declaraciones...poco a poco de lo más prosaico a lo menos y es que esta idea tiene su germen en aquel tiempo lejano en el que escribía poemas de amor para novias de amigos.  La cuestión es que lanzar esta idea es fácil, una web sencilla y a correr, un cuestionario previo y otro para los clientes, un par de matices vía teléfono o Skype y en menos de 7 días TU discurso en TU buzón y nadie tiene que saber nunca que aquello que leíste fue escrito por otro/a. Lanzarlo es fácil pero atenderlo no tanto, "mira que si a la gente le da por pedir..."y no sólo eso, que la vida no ayuda, el día cada vez tiene menos horas y a veces anochece antes de que hayamos disfrutado del sol, cosa que en Málaga, puede suponer delito o como mínimo presunción. Son otras las aficiones que ho...

La internacionalización y los dogmas

Hay una frase que me gusta mucho y en la que pienso a menudo: “La suerte baraja las cartas y nosotros las jugamos“ (Arthur Schopenhauer (1788-1860), filósofo alemán) , sirve para los negocios en particular y para la vida en general. Yo estoy de acuerdo a medias, porque la suerte es importante, importantísima en el éxito de todos los emprendimientos, pero su aleatoriedad, puede intentar reducirse a la mínima expresión, ¿cómo? Teniendo suerte al escoger las decisiones que tomemos e incluso la gente en la que apoyarnos. La internacionalización es emprender a domicilio, es algo así como volver a andar un camino que ya hemos recorrido en nuestro mercado (País) para volver a hacer las mismas cosas, pero de la manera que se hagan allá a dónde vamos. Esto no quiere decir precisamente empezar de “0”, de hecho, no es así porque tenemos una cosa en la maleta que no teníamos aquel día que empezamos lo que fuese, tenemos nuestro mayor valor, o nuestros mayores valores, nuestra experi...

Adivinanza

Soy Tu compañero constante. Soy tu más grande ayuda, o tu más pesada carga. Te impulsaré hacia las alturas, o te arrastraré al fracaso. Estoy completamente bajo tu mando. De todas formas, la mitad de las cosas que hago puedes dejarlas a mi cargo y podré cumplirlas rápidamente y correctamente. Es fácil lidiar conmigo: sólo es necesario que seas firme. Muéstrame exactamente cómo quieres que haga las cosas, y tras unas cuantas lecciones las desarrollaré automáticamente. Soy el sirviente de todos los grandes personajes. A quien son grandes, los hice yo así. A los otros, los conduje al fracaso. No soy una máquina, aunque funciono con la precisión de un mecanismo y además con la inteligencia de un humano. Puedes hacerme funcionar para obtener ganancias o para quedar en la ruina; para mí, no hay diferencia. Tómame, entréname, sé firme conmigo, Y pondré el mundo a tus pies. Sé Indulgente conmigo, y te destruiré. ¿quién soy? By. https://es.wikipedia.org/wiki/Sean_Covey

Es lo que tiene guardarlo todo

Todo pasó poco a poco y aunque comenzó como una afición, hoy ya es un modus vivendi. Lo guardo todo, a nivel profesional, por ejemplo guardo todas las acreditaciones de todos (Creo) los congresos, jornadas, eventos a los que he ido, no es ni mucho ni poco, pero cuando los veo, recuerdo con mayor facilidad y mejor intensidad esas experiencias. A nivel personal, guardo también las cartas de que adolescente, me escribían a Madrid mis amigos y familiares  de Sevilla y lo que es aún más curioso, las que yo escribía, antes de enviarlas, las fotocopiaba y me guardaba una copia, me parecía una forma de matar dos pájaros de un tiro, contesto y/o escribo cartas y además mantengo un diario. De hecho de mayor (que ya voy siendo) hago algo que no es lo mismo pero se parece, al terminar de leer un libro (aún uso libros convencionales siempre) en la última página escribo dos cosas, cuando, cómo, dónde y qué estoy haciendo al terminarlo y mi opinión sobre el mismo, así mato va...

Al otro lado de la reja...

Esa fue la primera fotografía que hice con mi nuevo móvil... Desde mi coche, mientras se abría la puerta del parking de mi antigua empresa el último día que trabajé allí. Quise hacerla porque con independencia de lo que se veía o se podía imaginar, me hacía mucha ilusión fotografiar mi nuevo mundo, ese que estaba marcado por esa luz al otro lado de la reja, cancela o como quiera que se llame. En casa me esperaba una cena de gala con tres invitados que sin saberlo serían 4, mi hijo, mi mujer, mi futuro hijo y yo, qué más se podía pedir? esa noche dormí mejor que en cualquier otra noche de los últimos 4 años, que no es poco. Dejé mi empresa con la típica caja de cartón, donde guardé casi todas las cosas de cierto valor que tenía en mis cajones, otras las regalé y otras directamente las tiré, hace ahora de aquello más de 4 meses. Esa caja la he tenido cerrada hasta hace unos días y ahora con esta entrada en mi blog profesional, cierro definitivamente el círculo y esa etapa de m...

Cosas que envidiar y cultura sísmica…

Es miércoles por la tarde, ya se va terminando esta etapa de mi viaje, he terminado las reuniones de hoy (5 en total) y aunque sé que es un poco friky, escribo estas líneas, subido en una bicicleta en el gimnasio del hotel (30 minutos al día y unas pesillas…), con unas vistas espectaculares de Quito y del volcán Pichincha. Antes de ir con el día de hoy, dos cosas, en primer lugar que aquí no se ha notado el terremoto de Chile (entiendo la alarma de familiares y amigos pero como no tenemos lo que se llama por aquí cultura sísmica…)y segundo, vamos con el día de ayer. Panorámica del gimnasio por delante. El gimnasio. Fue un día típico de los míos, en primer lugar porque tuve muchas reuniones y en segundo porque no comí...pero si que cene y muy bien por cierto. Algo si que tuvo de especial el día de ayer porque entre la primera reunión de la mañana a las afueras de Quito y la segunda, tenía un hueco de tanto tiempo que convencí a mi taxista para que me llevase a la mi...

Diferencias entre Quito y Lima…

El clásico Panama... Antes de empezar con la clase de geografía comparativa, una cosa que se me olvidó contar de Lima. Era sábado por la tarde, yo estaba sólo en la “casa cuartel” y sonó el teléfono fijo, una voz femenina al otro lado: “Disculpe señor, estamos preguntando a los vecinos, ¿cree usted que acabará el sufrimiento?” Me quedé callado, pensando en  posibles rimas de “sufrimiento” para el posible premio que me iba a llevar, para ganar tiempo contesté: “creo que usted se ha equivocado” “no señor, cuando cree que acabará el sufrimiento en el mundo” “buena pregunta señorita” “pero cuando?” “no tengo ni idea, es más, ¿qué quieres?” “me permite leerle unos versículos de la bibl…” “adiós”… No se si eso es normal o no, (Creo que en Perú puede serlo) la industria de la iglesia, todas y los diferentes cultos, mueve masas, el sábado estuve cerca de la puerta de una iglesia por la tarde y las familias iban felices, limpios, bienolientes a su cita con dios,...