Ir al contenido principal

Un proyecto en cola "escritos por encargo" (en busca de tiempo y nombre)

Uno de los proyectos que tengo ahí, en mente, muy pensado y menos meditado es el de escritos por encargo.

En principio discursos, profesionales, de despedida, de agradecimiento, de pedida, de boda, declaraciones...poco a poco de lo más prosaico a lo menos y es que esta idea tiene su germen en aquel tiempo lejano en el que escribía poemas de amor para novias de amigos. 
La cuestión es que lanzar esta idea es fácil, una web sencilla y a correr, un cuestionario previo y otro para los clientes, un par de matices vía teléfono o Skype y en menos de 7 días TU discurso en TU buzón y nadie tiene que saber nunca que aquello que leíste fue escrito por otro/a.
Lanzarlo es fácil pero atenderlo no tanto, "mira que si a la gente le da por pedir..."y no sólo eso, que la vida no ayuda, el día cada vez tiene menos horas y a veces anochece antes de que hayamos disfrutado del sol, cosa que en Málaga, puede suponer delito o como mínimo presunción. Son otras las aficiones que hoy me dan rendimiento y con esto y otras cosas, lo que haría sería restar más tiempo al sueño...
Y además hay que ponerle nombre a la cosa...
Desde el sutil, "Negro sobre Blanco", al originalérrimo "Discursalia", pasando por "Palabras Prestadas" y el lacónico TdicT, ninguno registrado por mi, glup...
En resumen, he pensado que mientras que esto no tenga fondo ni forma, ofrezco gratis mi "colaboración" (a modo de estudio de mercado - vendiendo pilotos a 0,00 €) y para muestra y portfolio, en este enlace, va un botón:




Es el discurso que leí el jueves pasado (ocho de octubre de 2015) en el acto de entrega de diplomas de la Escuela de Negocios de la Cámara de Comercio de Málaga curso 2014-2015.
Razón, aquí: joaquinzafra@joaquinzafra.com

Comentarios

Entradas populares de este blog

Diferencias entre Quito y Lima…

El clásico Panama... Antes de empezar con la clase de geografía comparativa, una cosa que se me olvidó contar de Lima. Era sábado por la tarde, yo estaba sólo en la “casa cuartel” y sonó el teléfono fijo, una voz femenina al otro lado: “Disculpe señor, estamos preguntando a los vecinos, ¿cree usted que acabará el sufrimiento?” Me quedé callado, pensando en  posibles rimas de “sufrimiento” para el posible premio que me iba a llevar, para ganar tiempo contesté: “creo que usted se ha equivocado” “no señor, cuando cree que acabará el sufrimiento en el mundo” “buena pregunta señorita” “pero cuando?” “no tengo ni idea, es más, ¿qué quieres?” “me permite leerle unos versículos de la bibl…” “adiós”… No se si eso es normal o no, (Creo que en Perú puede serlo) la industria de la iglesia, todas y los diferentes cultos, mueve masas, el sábado estuve cerca de la puerta de una iglesia por la tarde y las familias iban felices, limpios, bienolientes a su cita con dios,...

Iñigo, cerca del cielo...

“yo nunca llevo el pasaporte original cuando salgo del hotel, voy más tranquilo con una fotocopia” “a sí? Pues nunca lo había pensado pero me parece una excelente idea” “pues te la regalo” “pues muchas gracias” “Joaquín Zafra” “Iñigo Babot” “Sí, se quien eres, toma mi tarjeta” “ok, gracias, no me quedan mías” “ni falta que hace” Esta conversación la mantuvimos en el Cerro de Monserrate a más de 3000 metros de altura en el corazón de Bogotá… Ahí conocí en persona a Íñigo, pero supe de él hace algunos años en alguna de las Jornadas e-learning en Administraciones Públicas que organiza en Castilla y León la ECLAP. Me sobrecogió la noticia de su muerte por dos motivos, en primer lugar, porque asociando ideas y recuerdos, el que pensó que no salía vivo de nuestro único y primer encuentro en Colombia, con motivo del Expolearning, era yo (eso lo contaré en otra entrada) y en segundo y principal lugar, porque me sorprendió de él, sobre todo su energía y vitalismo, sus ganas de vivir, ...

Adivinanza

Soy Tu compañero constante. Soy tu más grande ayuda, o tu más pesada carga. Te impulsaré hacia las alturas, o te arrastraré al fracaso. Estoy completamente bajo tu mando. De todas formas, la mitad de las cosas que hago puedes dejarlas a mi cargo y podré cumplirlas rápidamente y correctamente. Es fácil lidiar conmigo: sólo es necesario que seas firme. Muéstrame exactamente cómo quieres que haga las cosas, y tras unas cuantas lecciones las desarrollaré automáticamente. Soy el sirviente de todos los grandes personajes. A quien son grandes, los hice yo así. A los otros, los conduje al fracaso. No soy una máquina, aunque funciono con la precisión de un mecanismo y además con la inteligencia de un humano. Puedes hacerme funcionar para obtener ganancias o para quedar en la ruina; para mí, no hay diferencia. Tómame, entréname, sé firme conmigo, Y pondré el mundo a tus pies. Sé Indulgente conmigo, y te destruiré. ¿quién soy? By. https://es.wikipedia.org/wiki/Sean_Covey