Ir al contenido principal

Se perderá el DNI? Se perdió…

autofoto panorámica en una sala de juntas de un rascacielos limeño

Mira que lo decía yo, esto de pedir documentación para entrar en los edificios no puede traer nada bueno…

El viernes se presentaba bien, con reuniones muy cerca entre sí, todas en la misma calle prácticamente por lo que no necesitaba a Inés y puse en práctica la aplicación para solicitar Taxi Satelital por la aplicación móvil que me he descargado y que funciona muy bien, además los servicios son más baratos que los de Inés aunque no tanto como los taxis callejeros.
Captura de la aplicación para solicitar Taxi con el móvil

En la primera reunión, como siempre, me pidieron el DNI para acceder, lo dejé y como algo premonitorio le dije al guarda que me tomó los datos, “no me lo pierdas vale?” cuando iba a entrar en la reunión me crucé con Eulogio, otro español que conocí el jueves en la Cámara de Comercio y con el que intercambiamos tarjetas, de la empresa Urko.

Después de la reunión, llegué de nuevo a la garita de control para recuperar mi DNI a cambio del fotocheck que te dan. “¿Nombre?” me preguntó el operario de seguridad “Joaquín Zafra” le contesté “¿Sáfra?” me preguntó “Sí” me abandoné “Usted ya ha salido” la jodimos, pensé, me miré a mi mismo por si me equivocaba de persona y creyendo ser una era otra, pero cuando constaté que yo era yo, le dije, mientras seguía mirando su listita de nombrecitos y tachaduras, “no amigo, yo no he salido, estoy saliendo, ¿qué has hecho?” sin mirarme continuó “usted salió a las 10:20 aquí lo dice” mientras señalaba con el bolígrafo el papel “ya amigo pero eso lo has escrito tú no? Yo he firmado o algo?” puso cara de cuy degollado y ahora ya si me miró “no se que haya podido pasar señor” “no te preocupes hombre busca por ahí mi DNI y vuelvo a salir” se puso a buscar, hasta su fiambrera abrió, llamó a un colega y mientras movían papeles y otros DNI peruanos y pasaportes de otros damnificados, vi un DNI español, por fin y les dije, “ahí está”…me lo dieron y cuando lo vi, sonó mi móvil y descolgué “Hola Joaquín, soy Eulogio de Urko” en ese momento le di la vuelta al DNI “Si Eulogio, no te preocupes, tengo tu DNI” “Pues eso, Joaquín, que yo tengo el tuyo…”

De vuelta a mi hotel después de las reuniones pasé por el hotel de Eulogio a cambiarnos los DNI y esto ha sido lo más significativo del día de hoy, me volverá a pasar seguro…

Una de las cosas que me han impactado es como se vive aquí Halloween, en todas las oficinas la decoración conmemorativa es extrema, ahí van unos ejemplos y en la última que estuve, la principal aseguradora del país, me dijeron que teníamos que terminar antes de las 17:00 porque a esa hora llegan todos los hijos de empleados disfrazados para merendar, chulísima la iniciativa, hablando de hijos hoy he llamado a Málaga y cuando Vicky le ha ido a pasar el teléfono a Quino, le he oído refunfuñar “Pero si ya hablé un día con papi…” 
Observese a la empleadas con el aplique en la cabeza... 





Por la noche, después de una reunión en el hotel de Javier, fuimos a cenar a un japonés magnífico que hay muy cerca de donde yo me alojo, Maido, maravilloso, un paseo y a dormir…


Guratán (relleno de langostinos al panko y palta, cubierto con queso crema flambeado, chimichurri nikkei y tare)

Duelo de corbatas:

puestas 3 – sin poner 2

Comentarios

  1. ojiplático me he quedado con las fotos de las oficinas decoradas para Halloween O.O

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Diferencias entre Quito y Lima…

El clásico Panama... Antes de empezar con la clase de geografía comparativa, una cosa que se me olvidó contar de Lima. Era sábado por la tarde, yo estaba sólo en la “casa cuartel” y sonó el teléfono fijo, una voz femenina al otro lado: “Disculpe señor, estamos preguntando a los vecinos, ¿cree usted que acabará el sufrimiento?” Me quedé callado, pensando en  posibles rimas de “sufrimiento” para el posible premio que me iba a llevar, para ganar tiempo contesté: “creo que usted se ha equivocado” “no señor, cuando cree que acabará el sufrimiento en el mundo” “buena pregunta señorita” “pero cuando?” “no tengo ni idea, es más, ¿qué quieres?” “me permite leerle unos versículos de la bibl…” “adiós”… No se si eso es normal o no, (Creo que en Perú puede serlo) la industria de la iglesia, todas y los diferentes cultos, mueve masas, el sábado estuve cerca de la puerta de una iglesia por la tarde y las familias iban felices, limpios, bienolientes a su cita con dios,...

Iñigo, cerca del cielo...

“yo nunca llevo el pasaporte original cuando salgo del hotel, voy más tranquilo con una fotocopia” “a sí? Pues nunca lo había pensado pero me parece una excelente idea” “pues te la regalo” “pues muchas gracias” “Joaquín Zafra” “Iñigo Babot” “Sí, se quien eres, toma mi tarjeta” “ok, gracias, no me quedan mías” “ni falta que hace” Esta conversación la mantuvimos en el Cerro de Monserrate a más de 3000 metros de altura en el corazón de Bogotá… Ahí conocí en persona a Íñigo, pero supe de él hace algunos años en alguna de las Jornadas e-learning en Administraciones Públicas que organiza en Castilla y León la ECLAP. Me sobrecogió la noticia de su muerte por dos motivos, en primer lugar, porque asociando ideas y recuerdos, el que pensó que no salía vivo de nuestro único y primer encuentro en Colombia, con motivo del Expolearning, era yo (eso lo contaré en otra entrada) y en segundo y principal lugar, porque me sorprendió de él, sobre todo su energía y vitalismo, sus ganas de vivir, ...

Adivinanza

Soy Tu compañero constante. Soy tu más grande ayuda, o tu más pesada carga. Te impulsaré hacia las alturas, o te arrastraré al fracaso. Estoy completamente bajo tu mando. De todas formas, la mitad de las cosas que hago puedes dejarlas a mi cargo y podré cumplirlas rápidamente y correctamente. Es fácil lidiar conmigo: sólo es necesario que seas firme. Muéstrame exactamente cómo quieres que haga las cosas, y tras unas cuantas lecciones las desarrollaré automáticamente. Soy el sirviente de todos los grandes personajes. A quien son grandes, los hice yo así. A los otros, los conduje al fracaso. No soy una máquina, aunque funciono con la precisión de un mecanismo y además con la inteligencia de un humano. Puedes hacerme funcionar para obtener ganancias o para quedar en la ruina; para mí, no hay diferencia. Tómame, entréname, sé firme conmigo, Y pondré el mundo a tus pies. Sé Indulgente conmigo, y te destruiré. ¿quién soy? By. https://es.wikipedia.org/wiki/Sean_Covey