Ir al contenido principal

Día 3 Martes de ceniza para los malaguistas y sevigueños…



Martes 8:30 de la mañana, estoy en el Ayuntamiento de Quito esperando a que me reciba el Director Metropolitano de Informática, esta reunión se concretó ayer por la tarde desde Málaga.

Hoy la agenda se ha alterado por exigencias del directo, esto pasa y hay que tomarlo como una cuestión natural, con educación y pidiendo las disculpas convenientes pero sin olvidar nuestros objetivos...

Hay otra cosa que siempre me pasa en estos viajes, suelo hacer 2 comidas, desayuno y cena, lo que empezó como una obligación por lo apretado de las agendas, se ha convertido en una costumbre, de todas formas siempre llevo algo en el maletín para que el día no se me haga muy largo ni me desmaye en el intento (Como la Mari…), aquí en Ecuador, como no, plátanos, no olvidar que este país es el primer exportador del mundo de este fruto, llamado aquí, banano.
El pan mío de cada día...

El Director de informática me ha cerrado inmediatamente una reunión con la directora de formación, he ido dando un paseo, apenas 3 cuadras y allí directamente y sin pasar por la casilla de salida me han atendido con moderado interés pero máxima educación.

De ahí a un abogado especialista en creación de empresas recomendado, que no necesariamente tiene que significar recomendable, una charla surrealista en una zona muy realista de la ciudad (…) y al hotel donde tenía otra cita.

Eran ya las 15:00 de la tarde en esa reunión (3+7= 10 de la noche) El Málaga se la estaba jugando y desde la sala donde estábamos reunidos, se oía y se podía ver un poco el partido en Dortmund, la reunión bien, pero el final muy triste…

Antes de terminar el día, otras dos reuniones, ambas interesantísimas, en la primera nos han interrumpido, han entrado corriendo en la sala, me han dado la mano y le han dicho a mi interlocutor, literalmente: “…señor, se nos ha muerto uno” – “cómo?” “que uno se ha muerto” , “cómo?” “un contador se olvidó la llave se saltó la tapia y calló mal, vamos, de cabeza, ahí se ha quedado…” La reunión, no obstante siguió con naturalidad y al salir e ir a recoger mi dni en recepción (es normal que para entrar en casi cualquier sitio te pidan las documentación y se la queden hasta la salida) una pequeña discusión con el guarda que me pedía una acreditación de visitante que no me había dado…
Después de la última reunión más de media hora esperando un taxi, el taxista, uno de los miles de ecuatorianos que ha vuelto de España, ha discutido con su mujer en coche y después me ha contado con pelos detalles e insultos los pormenores del motivo de su trifulca y al hotel.
He tomado un cóctel con la gente del grupo y me he subido HOY SI! Para preparar el trabajo del día 21, de cenar al estilo Alfonso Suárez, Sánduche Mixto.
Nos contó el embajador que el ex presidente siempre que viajaba, para no ponerse malo, comía eso y tortilla francesa, pues le haremos caso.
Por cierto, 2 cosas:
1.       Es cierto que las monedas de dólar están escritas en español
2.       Sánduche no es una errata, se escribe así aquí, (Doy fe)

La prueba del Sánduche

La tarjeta que me reclamaba el guarda, apareció en uno de mis bolsillos al llegar al hotel...


Comentarios

Entradas populares de este blog

Diferencias entre Quito y Lima…

El clásico Panama... Antes de empezar con la clase de geografía comparativa, una cosa que se me olvidó contar de Lima. Era sábado por la tarde, yo estaba sólo en la “casa cuartel” y sonó el teléfono fijo, una voz femenina al otro lado: “Disculpe señor, estamos preguntando a los vecinos, ¿cree usted que acabará el sufrimiento?” Me quedé callado, pensando en  posibles rimas de “sufrimiento” para el posible premio que me iba a llevar, para ganar tiempo contesté: “creo que usted se ha equivocado” “no señor, cuando cree que acabará el sufrimiento en el mundo” “buena pregunta señorita” “pero cuando?” “no tengo ni idea, es más, ¿qué quieres?” “me permite leerle unos versículos de la bibl…” “adiós”… No se si eso es normal o no, (Creo que en Perú puede serlo) la industria de la iglesia, todas y los diferentes cultos, mueve masas, el sábado estuve cerca de la puerta de una iglesia por la tarde y las familias iban felices, limpios, bienolientes a su cita con dios,...

Iñigo, cerca del cielo...

“yo nunca llevo el pasaporte original cuando salgo del hotel, voy más tranquilo con una fotocopia” “a sí? Pues nunca lo había pensado pero me parece una excelente idea” “pues te la regalo” “pues muchas gracias” “Joaquín Zafra” “Iñigo Babot” “Sí, se quien eres, toma mi tarjeta” “ok, gracias, no me quedan mías” “ni falta que hace” Esta conversación la mantuvimos en el Cerro de Monserrate a más de 3000 metros de altura en el corazón de Bogotá… Ahí conocí en persona a Íñigo, pero supe de él hace algunos años en alguna de las Jornadas e-learning en Administraciones Públicas que organiza en Castilla y León la ECLAP. Me sobrecogió la noticia de su muerte por dos motivos, en primer lugar, porque asociando ideas y recuerdos, el que pensó que no salía vivo de nuestro único y primer encuentro en Colombia, con motivo del Expolearning, era yo (eso lo contaré en otra entrada) y en segundo y principal lugar, porque me sorprendió de él, sobre todo su energía y vitalismo, sus ganas de vivir, ...

Adivinanza

Soy Tu compañero constante. Soy tu más grande ayuda, o tu más pesada carga. Te impulsaré hacia las alturas, o te arrastraré al fracaso. Estoy completamente bajo tu mando. De todas formas, la mitad de las cosas que hago puedes dejarlas a mi cargo y podré cumplirlas rápidamente y correctamente. Es fácil lidiar conmigo: sólo es necesario que seas firme. Muéstrame exactamente cómo quieres que haga las cosas, y tras unas cuantas lecciones las desarrollaré automáticamente. Soy el sirviente de todos los grandes personajes. A quien son grandes, los hice yo así. A los otros, los conduje al fracaso. No soy una máquina, aunque funciono con la precisión de un mecanismo y además con la inteligencia de un humano. Puedes hacerme funcionar para obtener ganancias o para quedar en la ruina; para mí, no hay diferencia. Tómame, entréname, sé firme conmigo, Y pondré el mundo a tus pies. Sé Indulgente conmigo, y te destruiré. ¿quién soy? By. https://es.wikipedia.org/wiki/Sean_Covey