En primer lugar, consiga usted enterarse de que existe una licitación e-learning en plazo, ¿cómo?, dos opciones, contrate un servicio de alertas fiable (se admiten referencias) o bien bucee en los numerosísimos portales del contratante en donde quizá, con suerte y si la ley de contratos obliga bajo amenaza de excomunión, encuentre los pliegos que le interesan. Una vez obtenidos los pliegos, Atención!!, NO debe ver el precio, simplemente lea los requerimientos técnicos del contrato. Terminado este ejercicio y si no le piden nada que su moral le impida hacer, eche unas cuentas rápidas, escríbalo en un papel, compruebe, ahora sí, el precio de licitación y ¡sorpresa! Roza el doble de nuestro precio, por arriba o por abajo, nos piden el doble de lo que en circunstancias normales estamos en disposición de hacer, pero un momento, todavía la cosa es peor porque resulta que el precio supone la mayoría de los criterios de valoración por lo que tendremos que bajar nuestros precio...
Lugar de dispersión, consuelo y disertación desértico-virtual