Ir al contenido principal

SILOGISMO


Como parece que sigo haciendo lo que me apetece en mi blog, que como dice el chiste del gato, para eso es mío y hago con él lo que quiero…
Vamos a hablar un poco de una palabra que me gusta y me viene muy bien para lo que quiero contar de lo que nos está pasando en estos años por aquí, la palabra es:

SILOGISMO
(Del lat. syllogĭsmus, y este del gr. συλλογισμός).
1. m. Fil. Argumento que consta de tres proposiciones, la última de las cuales se deduce necesariamente de las otras dos.de las otras dos.

Se me ocurre un ejemplo de uso, el primero que se me viene a la cabeza, supongo que tiene que ver con las fechas en las que estamos y con ciertas carencias lúdicas que padezco…

Si estás en la playa tumbado, quieto y el agua del mar, paulatinamente se va acercando hacia ti, quizá y sólo quizá, la marea esté subiendo…

Descartando otras hipótesis peregrinas que pudieran tener que ver con ingesta de sustancias extrañas, cortes de digestión, levitaciones de todo a 100 o metáforas subliminales o supracarnales (Palabra esta que no existe), podemos concluir que, la marea está subiendo.
Uno puede, dadas las circunstancias, hacer varias cosas:
1. levantarse e irse 2 metros más atrás, cosa que no tiene sentido porque 2 metros más atrás la arena está húmeda de la anterior subida con lo cual en un ratillo tendremos que levantarnos de nuevo
2. quedarse y disfrutar de un baño involuntario, pero eso sí, el móvil, la nevera, la ropa, las llaves del coche que van a pila (coche out) y la toalla, echado todo a perder
3. levantarnos, buscar la zona donde la arena ya no está húmeda (o lo que es lo mismo seca) y plantarnos allí, de camino, tomar algo fresco mientras los que optaron por el punto 1 se levanta cada poco para repetir el 1 o hacer el 3 o bien como los del 2, desaparecen…

Bueno, dicho esto, si cambiamos la toalla por nuestro espacio de confort y el agua del mar por la marea que está subiendo en forma de “nada”, qué nos queda?

Buscar arena seca…

Comentarios

Entradas populares de este blog

Diferencias entre Quito y Lima…

El clásico Panama... Antes de empezar con la clase de geografía comparativa, una cosa que se me olvidó contar de Lima. Era sábado por la tarde, yo estaba sólo en la “casa cuartel” y sonó el teléfono fijo, una voz femenina al otro lado: “Disculpe señor, estamos preguntando a los vecinos, ¿cree usted que acabará el sufrimiento?” Me quedé callado, pensando en  posibles rimas de “sufrimiento” para el posible premio que me iba a llevar, para ganar tiempo contesté: “creo que usted se ha equivocado” “no señor, cuando cree que acabará el sufrimiento en el mundo” “buena pregunta señorita” “pero cuando?” “no tengo ni idea, es más, ¿qué quieres?” “me permite leerle unos versículos de la bibl…” “adiós”… No se si eso es normal o no, (Creo que en Perú puede serlo) la industria de la iglesia, todas y los diferentes cultos, mueve masas, el sábado estuve cerca de la puerta de una iglesia por la tarde y las familias iban felices, limpios, bienolientes a su cita con dios,...

Iñigo, cerca del cielo...

“yo nunca llevo el pasaporte original cuando salgo del hotel, voy más tranquilo con una fotocopia” “a sí? Pues nunca lo había pensado pero me parece una excelente idea” “pues te la regalo” “pues muchas gracias” “Joaquín Zafra” “Iñigo Babot” “Sí, se quien eres, toma mi tarjeta” “ok, gracias, no me quedan mías” “ni falta que hace” Esta conversación la mantuvimos en el Cerro de Monserrate a más de 3000 metros de altura en el corazón de Bogotá… Ahí conocí en persona a Íñigo, pero supe de él hace algunos años en alguna de las Jornadas e-learning en Administraciones Públicas que organiza en Castilla y León la ECLAP. Me sobrecogió la noticia de su muerte por dos motivos, en primer lugar, porque asociando ideas y recuerdos, el que pensó que no salía vivo de nuestro único y primer encuentro en Colombia, con motivo del Expolearning, era yo (eso lo contaré en otra entrada) y en segundo y principal lugar, porque me sorprendió de él, sobre todo su energía y vitalismo, sus ganas de vivir, ...

Adivinanza

Soy Tu compañero constante. Soy tu más grande ayuda, o tu más pesada carga. Te impulsaré hacia las alturas, o te arrastraré al fracaso. Estoy completamente bajo tu mando. De todas formas, la mitad de las cosas que hago puedes dejarlas a mi cargo y podré cumplirlas rápidamente y correctamente. Es fácil lidiar conmigo: sólo es necesario que seas firme. Muéstrame exactamente cómo quieres que haga las cosas, y tras unas cuantas lecciones las desarrollaré automáticamente. Soy el sirviente de todos los grandes personajes. A quien son grandes, los hice yo así. A los otros, los conduje al fracaso. No soy una máquina, aunque funciono con la precisión de un mecanismo y además con la inteligencia de un humano. Puedes hacerme funcionar para obtener ganancias o para quedar en la ruina; para mí, no hay diferencia. Tómame, entréname, sé firme conmigo, Y pondré el mundo a tus pies. Sé Indulgente conmigo, y te destruiré. ¿quién soy? By. https://es.wikipedia.org/wiki/Sean_Covey